Violetta : primeras impresiones

Las telenovelas juveniles ya son una tendencia antigua, que se acentuaron sobremanera después del súper éxito de ficciones como “Rebelde” (México, 2004-2006). Pionera en casi todo que dice respecto al entretenimiento para niños y adolescentes, es raro que sólo ahora Walt Disney Pictures se haya interesado en incursionar por este segmento. Pero ni siempre tardar es lo mismo que quedarse atrás, y Disney lo comprueba muy bien con “Violetta”, su primera telenovela. Se trata de una buenísima tira para chicos, cuya calidad es superior a mucho de lo que se ha producido en ese campo últimamente.

“Violetta” es una chica de 15 años – interpretada por la actriz debutante Martina Stoessel, hija del afamado productor argentino Alejandro Stoessel – que, habiendo fallecido su madre, creció a cargo de su papá Germán Castillo (Diego Ramos), un buen hombre, pero sobreprotector y controlador. Germán hace todo por evitar que Violetta tenga contacto con el pasado de su mamá, quien antes de morir ha sido una gran cantante y bailarina, además de reprimir la vocación de la muchacha hacia las artes. Angie (Clara Alonso), la tía de Violetta, se hace pasar por institutriz para poder acercarse a ella sin que lo sepa Germán. Es a través de ella que Violetta, a escondidas de su padre, se va a estudiar en el Studio 21, una famosa escuela de artes donde por primera vez puede desarrollar su vocación, hacer grandes amigos y hasta enamorarse del apuesto Tomás (Pablo Espinosa). Hasta ahí, nada de creativo o de innovador. Pero es la manera como los experimentados Sebastián Parrotta (“Sos Mi Vida”) y Solange Keoleyán (“Floricienta”) cuentan la historia que la hace tan especial.

Aunque totalmente inmersa en la sencillez del universo infantil, la historia no echa mano de las exageraciones y tonterías de las telenovelas de Nickelodeon, por ejemplo, priorizando los conflictos ligeros, graciosos y endulzados apropiados a tiras de este corte. No hay que esperarse de los temas y de los personajes que tengan profundidad o realismo; al contrario, no fuera el hecho de ser un melodrama infantil no se iba a tolerar, por ejemplo, que Germán no se diera cuenta de tener a su propia cuñada trabajándole como niñera, sin ninguna explicación mínimamente plausible para esto. Pero, cuando los niños son el público, lo importante no es que el contenido se identifique a su realidad, sino a su imaginario. Y eso “Violetta” lo hace muy bien: estereotipos como la chica sobreprotegida, el padre controlador, la madrastra frívola y egoísta, la nana o la tía que se le hace de hada madrina, todo está ahí conformando un cuadro interesante para los niños y aceptable a la audiencia más grande, haciendo de “Violetta” una tira para toda la familia. Creo que no es lo que se ve en programas como “Grachi” e “Isa TKM”, donde las exageraciones llegan a ser constrictivas para parte de la audiencia.

El sello Disney de calidad es un punto más, haciéndose notar en todo el programa. La escenografía no es gran cosa que se diga, pero la banda sonora está muy bien producida, y algunos musicales rozan con lo espectacular – como el que pasó en el episodio 7, cuando los chicos de Studio 21 cantan y bailan el tema “Juntos Somos Más”. El elenco se ve afinado, con destaque para la natural y tierna Clara Alonso y el expresivo Diego Ramos, en un rol que poco exige de su capacidad. Martina Stoessel se ve muy a gusto en escena, no hay nada que recriminarle hasta ahora. Ya su pareja, el actor español Pablo Espinosa, quedó intachable como el príncipe-plebeo adolescente en su forma más idealizada.

Si hay algo que reprocharle a “Violetta”, es una cierta lentitud que hay en el desarrollar de la historia. Los capítulos tienen movilidad, pero algunas situaciones fundamentales tardaron demasiado en ocurrir, como la llegada de Violetta al Studio 21, que sólo pasó en la segunda semana. En ficciones más largas, como “Floricienta” y “Patito Feo”, eso sería normal, mas no me parece recomendable a una tira que deberá constar de tan sólo 80 capítulos, habría que haber cierto apuro en las presentaciones, ¿No creen?

No les digo que les recomiendo el culebrón a todos ustedes, pero seguro a los que todavía les queda algún aprecio a ese género que seguro en algún momento de nuestras vidas nos cautivó, y también, claro, a los que tienen hijos, sobrinos, con quien compartir buenos ratos delante de la tele. A los que les gusten “Floricienta”, les hago casi una intimación – ¡se parecen muchísimo las dos! Sin cualquier prejuicio, “Violetta” es la prueba definitiva de que hacer telenovelas para chicos es cosa para gente grande.

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Comments

  1. Fernando dice:

    El primer éxito fue Rebelde Way a nivel mundial, no Rebelde, antes incluso estuvieron Verano del 98

  2. alexpotterweb dice:

    Estoy en absoluto desacuerdo, Rebelde no, Rewelde Way de Cris Morena, año 2002-2003

  3. alexpotterweb dice:

    Puff, vale, aqui voy a ir de queja en queja, Violetta no se parece en nada a Floricienta, la unica que casi es Patito Feo pero hasta esa es mejor por que tiene mas agilidad y no inventa tantos problemas tontos para alargarlos

  4. Violetta mi mejor amiga es como mi hermana

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