Oh Dal Ja’s Spring (La primavera de Oh Dal Ja) – KBS2 (2007)

RESUMEN

Oh Dal Ja, 33 años, soltera, directora de un programa de ventas por televisión muy popular, lo tiene casi todo: dinero, éxito, pero aún espera que llegue su “príncipe azul” … Conoce a Shin Sae Do en el trabajo y lleva años enamorada de él, sin embargo, después de ver cómo flirtea con Wee Seon Joo, divorciada experta en amores y presentadora del programa de ventas, Dal Ja querrá venganza de Shin Sae. Kang Tae Bong, un joven de 27 años de misterioso pasado y que vive su vida libremente, fingirá ser su novio a través de la firma de un contrato. Pero el destino es caprichoso, ¿quién es Uhm Gi Joong? Parece el perfecto caballero, rico, exitoso… y, sobre todo, parece estar destinado para Dal Ja. La historia gira alrededor de la vida de Oh Dal Ja en relación con estos tres hombres. ¿Entre estos hombres encontrará Dal Ja a su “príncipe azul”? Divertido drama, que nos narra una historia más profunda de lo que podría parecer. A través de parodias de películas y dramas; las reveladoras ilustraciones, nos muestran los sentimientos de la protagonista y su lucha por seguir adelante pese a los obstáculos.

Resumen extraído de Wikia

NUESTRO COMENTARIO

Una novela interesante, aunque un poco excesivamente larga y un poco repetitiva que, como dice el resumen que hemos sacado de Wikia, es más profunda de lo que parece a la vista de la narración del argumento, porque dentro de una historia de amor el argumento reflexiona sobre cómo llegar a la madurez (emocional, intelectual…humana al fin y al cabo) sin por ello perder las ilusiones, sobre el hecho de que hay más de un camino para ser feliz, y que cada uno tiene que encontrar el propio, sobre el hecho de que las mujeres no necesitan de los hombres para ser personas completas (en este sentido, es significativo que la música del teléfono de Dal Ja sea “Dancing Queen” de ABBA, el “himno” de la película “La boda de Muriel”) y sobre algunas cosas más.

Antes de que sigáis leyendo os avisamos de que en el comentario desvelamos el secreto de Tae Bong, lo que normalmente no tendría importancia, ya que los argumentos suelen ser bastante previsibles, pero en este caso, sin que sea transcendente, los guionistas no nos dan muchas pistas sobre quién es, qué hace ni por qué hace lo que hace hasta bien avanzado el argumento, y ese “secretismo” es parte del carácter del personaje. Como yo soy de las que siempre quiero saber lo que va a pasar por anticipado (de hecho, lo primero que veo es el final), para mí no tiene importancia pero si hay alguien que quiera vivir en ascuas, pues que no siga.

En el comienzo de la novela Oh Dal Ja de repente toma conciencia de la rapidez del paso del tiempo y cómo la vida no la ha llevado por donde ella pensaba que iba a ir. Piensa en las oportunidades perdidas y en las consecuencias de las opciones que elegimos. El caso es que Dal Ja es una chica con un trabajo satisfactorio, respetada y querida en su trabajo y una vida satisfactoria, salvo por el hecho de que ni tiene novio ni lo ha tenido nunca, porque siempre pensó que ya tendría tiempo para ello…hasta que resulta que no. Y no sabe qué hacer para remediarlo porque, ¿por dónde se empieza a buscar el amor?

Con una concepto absolutamente de cuento sobre las relaciones amorosas y los hombres, reflexiona sobre su incapacidad para interpretar los signos que le lanzan los hombres, hasta que vuelve a caer en lo mismo con un compañero de la oficina que la invita a salir. Dal Ja se ilusiona mucho para después descubrir que ese compañero Shin Sae Do, estaba saliendo también con otra compañera de oficina Wee Seon Joo, una mujer divorciada, desenvuelta, segura de sí misma, fuerte e independiente…todo lo que a Dal Ja le gustaría ser, pero que no es. En un ataque de orgullo, contrata a Kan Tae Bong, un chico que se alquila como novio postizo al que ha conocido por casualidad, para no parecer despechada. La historia de estas dos parejas, Dal Ja y Tae Bong por un lado y la de Sae Do y Seon Joo por otro es el centro de la novela.

El caso es que, después de contratar a Tae Bong, Dal Ja descubre que no quiere vengarse de Sae Do, y como no sabe qué hacer con el contrato ni le quiere como novio postizo ni le ve como un hombre ya que es más joven que ella, le utiliza de chico para todo y de medio consejero sentimental, cosa que el chico aguanta con paciencia porque para él es un trabajo que tiene que cumplir. En una reacción mucho más madura de lo que los personajes de novela nos tienen acostumbrados, también decide hacerse amiga de Sae Do y a partir de ese momento ella se convierte en la consejera sentimental de él y él de ella, uno de los aspectos más interesantes de la novela porque de verdad hablan como amigos, desafiando así muchos estereotipos hombre-mujer y, en muchos casos comentándolos y plantándoles cara.

En un principio, lo único que sabemos de Tae Bong es que tiene una vida misteriosa y que los matones de un prestamista le persiguen, suponemos que para pegarle por alguna deuda. Poco a poco nos vamos enterando de la verdad, aunque Tae Bong sigue siendo de lo más misterioso con Dal Ja, a la que aguanta y escucha pero con la que no comparte nada de su vida y a la que mantiene a distancia porque según las condiciones del contrato si alguna vez sienten algo el uno por el otro, el contrato se acaba. Mientras está de consejero de Dal Ja, intenta enseñarla a ligar, algo en lo que la inocente Dal Ja no sabe ni por dónde empezar.

En el trabajo, Dal Ja conoce a un hombre Uhm Gi Joong que es, supuestamente, la encarnación del príncipe azul, guapo, fino, considerado y rico con el problema de que, aunque está separado, todavía no se ha divorciado, por lo que se origina un escándalo con la ex-esposa de Gi Joong (otra de esas locas pegonas e histéricas que abundan entre las esposas de las novelas aunque ésta luego da un poco de pena, de tanto como le quiere) que tiene como consecuencia que la pobre Dal Ja está a punto de ser despedida del trabajo, aunque acaba siendo sólo trasladada-degradada al departamento de atención al cliente, un departamento que dirige la Sra Kang, uno de los personajes más divertidos de la novela, con mano de hierro. Aunque la Sra Kang está decidida a hacerle a Dal Ja la vida imposible, ésta acaba ganándosela al final (pero no por ello la Sra le afloja para nada las tuercas).

A pesar de vivir lampando ni tener ni un duro, Tae Bong no sólo es de buena familia (su padre es rector de una universidad), sino que él mismo es abogado, especializado en fusiones y adquisiciones y hasta hace un año trabajaba en un importantísimo despacho de abogados, profesión que abandonó por una crisis personal. El sueño de Tae Bong ahora es tener un restaurante de los que preparan cajitas de comida para llevarlas al trabajo. Los matones que le persiguen no le persiguen para cobrarle ninguna deuda, sino porque su abuelo es el prestamista y quiere capturarle para llevarle de vuelta a casa, ya que la madre de Tae Bong, otra de esas madres insoportables y horribles, no vive sin ver a su hijito (otra que también cambia al final). Pero Tae Bong no quiere vivir ahí y se escapa sin cesar. Cuando le vuelven a capturar, Tae Bong deja su casa…y se va a vivir a casa de Dal Ja, un escándalo desde el punto de vista de la moral coreana. Decimos que se va vivir a casa de Dal Ja porque su familia le ha encontrado, pero también porque necesita el dinero que Dal Ja le pagó para devolvérselo, ya que ahora es él el que supuestamente quiere contratarla como novia postiza, estratagema que, él no lo oculta, tiene como finalidad que Dal Ja le dé la oportunidad de tratarle como novio con la idea de que, si todo va bien, lleguen a ser novios de verdad.

Dal Ja, en un principio, le pone en la calle, pero como de verdad, según ella cree, el chico no tiene a dónde ir, resulta que al final se instala allí y luego se coloca como camarero en el restaurante de la madre de Dal Ja, sin que la chica lo sepa…y la vida sigue, con Dal Ja intentando acostumbrarse a compartir su espacio con otra persona a trancas y barrancas. Dal Ja encuentra a Tae Bong fundamentalmente molesto mientras que él, un chico moderno, con ideas modernas, pero exageradamente reservado y absolutamente cerebral, la contempla a ella como una especie de bicho raro pero encantador, y aunque ella es excesivamente consciente de la diferencia de edad entre ellos (6 míseros años) él pasa olímpicamente de eso, y de lo que piense el mundo y no le importa especialmente el qué dirán. Todo sigue igual, con una relación un poco tirante…hasta que un día se acuestan juntos, y es ahí donde la relación de amistad entre Dal Ja y Sae Do empieza a dar frutos, porque Tae Bong y Dal Ja se acuestan (una vez), pero como no se comunican, ni se hablan sino que se observan el uno al otro sin decir lo que piensan se producen un montón de malentendidos hasta que en medio de una conversación con Sae Doo sobre los problemas de éste con su novia, Dal Jae reflexiona, da otro paso en su camino hacia la madurez, agarra el toro por los cuernos y le dice a Tae Bong sinceramente lo que siente…con lo que el chico le dice lo que siente y piensa él y ambos acaban aceptando que tienen una relación, no se sabe bien de qué tipo, pero una relación y Dal Ja tiene que reconocer que, fíjate qué cosas, lo que ella había pensado toda la vida que quería, un hombre como Gi Joong, “guapo, fino y distinguido” (como la novela de Wodehouse) no es lo que de verdad quiere, y que la estabilidad, la riqueza, la posición, están muy bien, y que está incluso mejor ser realista y querer lo que tienes cuando no puedes tener lo que quieres, pero que ella todavía no tiene por qué renunciar a lo que quiere, que su vida no está acabada (¡Con 33 años!) y que todavía lo quiere intentar. O sea, Dal Ja acepta que ella no es como pensaba que era ni quiere lo que pensaba que quería.

Claro que el hecho de que Tae Bong y Dal Ja hablen una vez no quiere decir, igual que en la vida real, que todos sus problemas se hayan arreglado. Como en la realidad, la relación avanza a trompicones, en parte, algo muy real, porque ella pretende que él adivine lo que ella quiere y siente sin decírselo (algo imposible, aunque las mujeres nos empeñemos en que sí, y además algo en lo que los hombres están especialmente mal dotados) y él, más real todavía, cree que hay cosas que se dan por supuestas y que no hace falta decirlas, pero el problema está en que para las muchas mujeres sí que es importante oírlas, y como Dal Ja no oye lo que quiere oír, se va sintiendo más y más insegura de su relación con Tae Bong. La firme oposición de las familias de ambos tampoco ayuda, claro. En este sentido, la novela está un poco descompensada, porque lo único que conocemos es siempre el punto de vista de Dal Ja, mientras que lo que le pasa a Tae Bong lo tenemos que adivinar, algo difícil porque, por un lado Tae Bong no habla mucho y por otro, el actor que lo representa Lee Min Ki, tampoco es muy expresivo. Salvo en los dos o tres episodios finales, donde vemos a Tae Bong sufriendo, hablando de lo que sufre y explicando qué es lo que le pasa para que no pueda reconocer que ama a Dal Ja, el resto es pura especulación.

En el otro lado de la novela encontramos a Sae Do y Seon Joo. Si en la relación de Tae Bong y Dal Ja él es contenido y ella emocional, en esta otra pareja es a la inversa, Sae Do es sentimental, lúcido y hasta ahora un poco irresponsable, mientras que Seon Joo es dura, independiente y con un caparazón de autoprotección impenetrable, contra el que el pobre Sae Do se estrella una y otra vez sin ver nada más que micras de avance en su batalla para ganar el corazón de Seon Joo. La relación entre ellos es interesante por el cambio de roles, pero también es un poco repetitiva.

El final es aleccionador, primero porque nos muestra a una Dal Ja mucho más segura de sí misma y de lo que quiere, para la que el matrimonio es sólo una opción siempre y cuando estés absolutamente enamorada, pero no es un fin en sí mismo.

LO MEJOR

A pesar del omnipresente punto de vista de Dal Ja, el personaje de Tae Bong tiene gracia, porque presenta la contraposición de una visión moderna de la vida con algunas de las tradiciones más encorsetadas de la sociedad coreana. Tae Bong comprende a su madre, pero no la aguanta, y no está dispuesto a plegarse a convencionalismos ni a hacer lo que esperan de él cuando a él no le gusta, ni por nada ni por nadie. Tae Bong es silencioso, pero es como una tanqueta, con una voluntad de hierro y las ideas totalmente claras y cuando tiene algo que decir, lo dice, sin esos respetos exagerados ni ningún rastro de sumisión, tomando sus decisiones en función de lo que a él le parece correcto. También me gusta que sea tan recto, tan responsable y tan decente.

La relación entre Tae Bong y Dal Ja tiene gracia, aunque tengan problemas de comunicación, porque como al principio Dal Ja no le considera un “candidato” cuando Tae Bong empieza con sus misterios y se pone a la defensiva para proteger su intimidad, ella le canta las cuarenta y le dice que ese es un comportamiento de lo más infantil, y le pone en su sitio, le trata un poco de “mayor a pequeño” y cuando le molesta le pega un empujón y se queda tan fresca.

También las conversaciones de Dal Ja y Sae Do, en las que se contraponen los puntos de vista masculino y femenino sobre las relaciones hombre-mujer, sobre el papel de hombres y mujeres en la sociedad, sobre los tabúes y sobre la necesidad de rebelarse contra algunos estereotipos.

La abuela de Dal Ja, para todos los que estamos acostumbrados a los adultos entrometidos, exigentes y posesivos de las novelas coreanas, es una monada. Es comprensiva, moderna, tolerante y sabia.

La escena casi al final cuando Dal Ja y Tae Bong se encuentran en un bar y cuando ella le pregunta que qué tal está, él le contesta “Creo que me estoy muriendo”.

LO PEOR

Pues no sabría qué decir, quizá la historia de la esposa de Gi Joon, que no se sabe muy bien a qué cuento viene.

Tampoco me gusta el hecho de que, como la mujer de Gi Joon organiza un escándalo en la oficina de Dal Ja, a pesar de que Dal Ja no haya hecho nada ni tenga ningún lío con Gi Joon ni tenga ninguna responsabilidad en el asunto, sea castigada.

Calificación 7

REPARTO

Chae Rim es Oh Dal Ja
Lee Min Ki es Kang Tae Bong
Lee Hyun Woo es Uhm Gi Joong
Lee Hye Young es Wee Seon Joo
Gong Hyeong Jin es Shin Sae Do
Seo Young Hee es Jang Soo Jin
Kil Yong Woo (padre de Tae Bong)
Kwon Ki Sun es Yeong Shim (madre de Tae Bong)
Kim Na Woon es Go Soon Ae
Lee Kyung Jin es Jung Ae (madre de Dal Ja)
Kim Young Ok es la abuela de Dal Ja
Kim Sung Kyeom es el abuelo de Tae Bong
Oh Kyung Soo
Kim Jae Wook es Choon Ha
Seo Yeong es Hong Ji Hee
Jang Young Nam es la esposa de Uhm Gi Joong

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Comments

  1. Que aburrido..!

  2. María Luisa dice:

    Gracias por seguir comentando doramas. Yo feliz de ver una de mis favoritas en esta página. A mi lo que me encantaba eran las cosas chistosas que le pasaban a la pobre de Dal Ja. Es cierto que la ex del presidente Uhm era loca y cargante, pero gracias a ella se dieron situaciones comiquisimas. Mi personaje favorito es el de Seo Young Hee, por las características que ustedes dicen: fría, madura e independiente.

  3. María Luisa dice:

    Aburrida????? ¿Carlos, estás seguro que la viste?, porque para decir una cosa así uno debe tener sus argumentos. No puedo creer que después de verla te haya parecido aburrida, porque viendola objetivamente es una de las series más divertidas que he visto.

  4. Maggie Bee dice:

    Me gustó el hecho de descubrir 1º Que te gustó (bueno no se si gustar, pero verla, la has visto) “La boda de Muriel” una de mis favoritas entre las favoritas 2º Que a Dal Ja también le guste la cancioncita de “Dancing queen”. Voy a ir a Akutimero Korea o a Asia team, a ver si ahí está. De todas maneras déjame decirte que me maravillo con eso de poder ver y leer al mismo tiempo. Yo las secuencias tengo que verlas dos veces, una para verlos a ellos y otra para leerlos…

  5. Me encanta este drama!!! no tiene nada de aburrido, me encanto el drama completo y el personaje de Dal Ja es tan real y natural.

  6. Un drama de lo más fresco y divertido aunque sí estoy de acuerdo que le sobraban algunos capitulos al final. La mayoría de comedias románticas coreanas suelen tener unos 16 capis, y éste superaba los 20.
    Aún así no paré de reírme a carcajadas durante muchos capitulos y es que tenía partes geniales como cada vez que salía la jefa de Dal Ja que le ponían una musiquita de no me acuerdo qué película que le venía como anillo al dedo y siempre que decía Oh Dal Ja Shi con cara de pocos amigos LOL Y es que en este drama supieron muy bien escoger la música y amoldarla perfectamente a cada situación. Recuerdo también la escena del Presidente cuando la secretaria le da los mangas de Candy Candy para que los lea y pueda así llegar a entender a las mujeres, pues bien, el hombre acaba todo desquiciado, llamando a la secretaria a cualquier hora, que porqué Anthony se muere y qué iba a hacer ahora la pobre Candy…luego acaba dando un abrazo manga a Dal Ja y meten la música de Candy. Esto ya fue para morirse de la risa.

    En definitiva que para pasar un buen rato y reírse está bien. Para mí llegó a ser más comedia que otra cosa.

    Gracias por el comentario.

  7. ¿Nos sobra pasión?

    Hola a todas

    Dado que mi tesis ya va teniendo algo de forma y no solo las largas horas viendo novelas (solo seleccionandolas llevo 500 horas 🙁 tengo una pregunta para ustedes.

    He visto esta “novela” coreana y un montón de otras más y siempre termino con la misma sensación de “distancia emocional” entre los personajes principales. Tengo la sensación que el amor es “superficial” porque no hay intimidad física.

    Es tan así que me da el mismo sentimiento que cuando veo películas de cine de barrio (no quiero decir que estén mal) sino que las escenas de amor y hasta besos, eran evitadas de formas tan rocambolescas que no transmitían una emoción real.

    Yo tengo varias teorías… 1. que es una cuestión cultural 2. que mi generación ha estado sobre expuesta a escenas de sexo 3. que es mi gusto personal y no una cuestión generalizada.

    ¿Que opinan ustedes?

  8. Karina, me parece que es un tema cultural y de lo que esta permitido ver en television. Si has visto peliculas coreanas, veras la gran diferencia en las escenas amorosas o de sexo. Los dramas asiaticos en general son mas conservadores. A la pregunta de si nos sobra pasion, creo que a los latinos si!! Igual disfruto mucho los dramas asiaticos, por sus temas y la manera en que lo abordan.

  9. Barbarita dice:

    Hola Karina,

    Creo que tu pregunta tiene dos niveles o son dos preguntas. Por un lado, creo que el hecho de que la forma de filmar escenas amorosas o la forma de mostrar las escenas amorosas en los dramas asiáticos, de forma tan “recatada” es una cuestión de su cultura, que no sólo es más conservadora desde el punto de vista de la moral sexual(como lo era la nuestra cuando se rodaban las escenas de las películas de Cine de Barrio)sino que también tiene códigos distintos en cuanto a la expresión pública de sus emociones. Mientras que en los países latinos la expresión pública de las emociones nos parece de lo más natural, en otros países (y no hay que irse hasta Asia, sino mucho más cerca, por ejemplo el Reino Unido), eso no es así, y se considera algo vergonzoso que produce mucho pudor.

    En cuanto a la razón de que a tí te parezca que el amor en los dramas asiáticos es más superficial sin escenas de sexo, y ahí está el segundo tema, ya es una cuestión subjetiva, debido en este caso a nuestra cultura, no la de ellos, y a la sobreexposición a escenas de sexo y a la tendencia al realismo absoluto de nuestra ficción, de forma que ya no nos creemos los besos salvo cuando los actores se están comiendo los unos a los otros.

    En mi caso particular, aunque sí me llama la atención esa falta de expresión física del afecto (además de que no me creo en absoluto que cuando los coreanos estén solos en su casa no hagan nada de nada y tengan esas relaciones tan blancas que nos muestran), me parece todo lo contrario, que sin ser muy explícitos en esas escenas, logran transmitir una profundidad y una cantidad e emoción mucho mayor que con los achuchones.

  10. María Luisa dice:

    Hola Karina, por mi parte yo estoy de acuerdo con lo que Kate y Barbarita expresan. Creo que, primero, es algo cultural en Corea no dar demostraciones de afecto en público, segundo, es cuestión de horario, me imagino que por ser la televisión un medio de transmisión que esta al alcance de personas de cualquier edad, tienen prohibido presentar escenas con mucho acercamiento entre hombre y mujer. Por eso creo que, aunque sea increíble, aunque los protas estén sólos en un lugar remoto no pasa nada de nada. Todo lo contrario del cine, que si has visto o tienes la oportunidad de ver, alli si hay escenas de sexo como a lo que estamos acostumbrados en latinoamerica. Personalmente creo que por estar tan expuesta a escenas de cama entre los protagonistas y antagonistas en novelas y en el cine, ver los amores “blancos” de los doramas me han servido como un agradable respiro. Yo siento que en latinoamerica ya están exagerando, incluso, aunque no soy de la sociedad protectora de la moral y las buenas costumbres, creo que algunas (aclaro, “algunas”) están cayendo al mal gusto y a la pornografia.
    Es cierto que en los doramas los amores pueden parecer superficiales, pero para mi tienen un encanto especial, porque siento que la pareja aunque sólo converse y conviva sin necesidad de escenas más pasionales, se esta conociendo y enamorando. Creo que hablando se enamora uno más que cuando se esta todo el día pegado con la pareja como un chicle. Aunque acepto que esto no es lo normal, me agrada mucho en los doramas. Ultimamente cuando veo novelas latinas y veo escenas de ese tipo no siento nada, todo lo contrario a los doramas. Tal vez parecere rara, pero se me acelera más el corazón cuando se toman de la mano, o simplemente se miran y cuando finalmente se dan un beso, aunque de piquito, pero me emociono.
    Espero haber dado respuesta a tu pregunta y te felicito por tu trabajo de tesis, que espero ya la vayas terminando. Que envidia, yo hubiera querido un tema así en el mio, pero como mi carrera es administrativa, pues que remedio, ¿verdad?. Saludos.

  11. María Luisa dice:

    Yoogal, las escenas que mencionas son las que a mi más me atacaron de risa. Sobre todo el presidente leyendo el manga de Candy Candy, eso si fue para morirse.

  12. Hola a todas

    Gracias por contestarme!

    Yo estoy de acuerdo con ustedes, deben haber restricciones en la programación, pero nosotros tenemos programas para adolescentes con escenas de sexo a media tarde (No tan explícitas pero…)

    Sobre la diferencia entre escenas de sexo en cine y TV, siempre es controversial, sobre todo porque no son el mismo tipo de audiencias.

    Me parece que ustedes ( Barbarita, Kate y Maria Luisa) comparten un punto de vista. Las escenas de sexo en las novelas latinoamericanas ya no trasmiten nada, hay como un abuso de ese recurso que hace que decaiga la profundidad. Yo estoy de acuerdo con ustedes 100% pero el amor sin sexo me recuerda al amor (hermoso pero frágil) de la adolescencia. Donde nos imaginábamos como era la otra persona, la construíamos mediante gestos e interpretaciones pero que en realidad no era más que producto de nuestra fantasía. (por cierto, no me pasa con los dramas japoneses o taiwaneses. Raro, verdad?)

    Yo tengo un ejemplo para mi punto y diganme que pinsan. La relación entre “Juan del Diable y Monica” antes de que se casen. Esa escena de sexo es PRECIOSA, de muy buen gusto, esta en el lugar preciso de la novela y nos los personajes parecen más compenetrados después.

    Otro ejemplo, igual de interesante es en Machos, cuando Fernanda y Adan hacen el amor…

    Bueno, ya se que ambas novelas son buenas. No estamos hablando de cosas tan grotescas como Gata Salvaje, pero allí les dejo mi punto.

    Saludos
    KC

    PD: Chicas, quería decirles que gracias por escribir aqui, la verdad es que han hecho que no sea tan terrible mi proyecto… Además me han mostrado el lado positivo de las telenovelas. Gracias de nuevo.

  13. Llevo una racha de series de “ajhummas” que encuentran el amor “mayores” (mayores para ellos, claro) y ahora voy a empezar a ver esta que me he animado por vuestros comentarios.
    He visto Last Escandal, que me ha gustado mucho, al ser los protagonistas ya mayores no hay historias ni enredos raros, sino obstaculos mas importantes que en otras.
    Acabo de terminar What’s Up Fox y me ha encantado, os la recomiendo. Aquí es ella bastante mayor que él, pero es una historia muy tierna, y él es un encanto, no me extraña que termine rendida a sus pies.
    Además es algo diferente a las otras que he visto, y, al hilo de lo que hablais, habla de temas de sexo con bastante más naturalidad que otras (claro, que dentro de sus límites, no hay escenas como las que vemos en cine español o americano, más bien es sólo la forma de tratar el tema), tanto que por lo que he leido fue muy escandalosa y calificada de adultos, aunque para nosotros siga siendo un tratamiendo coreano del tema.

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