Dama y obrero : no he podido con esta telenovela

Esta sección siempre la escribe mi compañera Diana pero en esta ocasión no puedo dejar de contarles mi experiencia. Son pocas las telenovelas que dejo de ver. Aunque tarde muchísimo tiempo en acabarlas yo las suelo acabar. Lo que ocurre, y esto lo sabe bien Diana, es que veo a la vez un obsceno número de telenovelas y por eso me tardo. Empiezo telenovelas constantemente y voy dejando colgadas otras que ya tenía empezadas hasta que las retomo más adelante y las acabo. En fin, basta ya de hablarles de mis hábitos telenoveleros y vayamos al asunto que nos ocupa.

La semana pasada terminaron las emisiones de Dama y obrero en Telemundo. La telenovela tuvo un final precipitadísimo debido al bajo rating que venía registrando. En su lugar, Telemundo nos ofrecerá una ración doble de Marido en alquiler. Aunque con sólo 90 capítulos, Dama y obrero es una telenovela corta yo la dejé de ver hace mucho tiempo.

Llegué a escribir las primeras impresiones a pesar de que los primeros capítulos me aburrieron bastante. Esto lo achaqué a que, al haber visto las primeras de la teleserie original chilena, ya conocía las tramas. Asi que decidí continuar viéndola. Debo decir que ya desde el primer momento esta versión se me hizo descafeinada. Me explico, en la chilena Ignacia y Julio (que es como se llama Pedro en esa versión) mantienen relaciones sexuales (o como dirían en Telemundo, “tienen sexo”, expresión fea donde las haya) casi apenas conocerse. En la nueva versión todo es más sutil y aunque pasan la noche en la misma casa, no queda claro si hubo sexo entre ellos o no.

Si el tema del sexo es sutil, con la caracterización de los personajes pasa todo lo contrario. En esta versión nos muestran desde el principio, cual telenovela de Televisa, que Mireya es mala mala mala, cuando en la chilena hacen que primero le tengamos lástima. En cuanto a los protagonistas, la actuación de José Luis Reséndez deja mucho que desear. Simplemente no da el perfil de obrero macho que el personaje requiere. Además, al menos hasta donde yo vi, hablaba con un acento creo que norteño pero muy de caricatura. Un chistosito que no pegaba en una historia con tramas tan truculentas. Ana Layevska y otros miembros del elenco hacían lo que podían pero no fue suficiente.

Por lo que vimos en pantalla ha debido de haber problemas internos de producción. Por ejemplo, tuvieron que sustituir a una de las actrices principales y para conseguirlo se inventaron una trama de lo más absurda. Fue entonces cuando decidí dejar de ver la novela.

Siempre pensé que Dama y obrero era un intento clarísimo de Telemundo de atraer al público Mexicano-americano y convencerlo de cambiar de canal. Lo que nunca entendí es por qué decidieron adaptar esta novela chilena tan rocambolseca que en su país de origen se emitía en la sobremesa y trasladarla al horario estelar. A veces, Telemundo da muestras de conocer los gustos de su público y les ofrece telenovelas como La reina del Sur, Pablo Escobar, El señor de los cielos o La patrona. No voy a entrar en juicios de valor sobre esas otras producciones, en si son buenas o malas, pero indudablemente han funcionado muy bien. Después se sacan de la manga cosas como Dama y obrero, que ni al caso.

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Comments

  1. Anónimo dice:

    sigo pensando lo que ya he dicho en alguna ocasión ….que está bien que escribáis de todo esto que así no nos tragaremos, pero no dejéis de hablar de buenas novelas, por ejemplo se os está pasando Allá te espero, fundamental en la vida de todo buen telenovelero, novela entrañable donde las haya y un claro ejemplo de la versatilidad de los actores colombianos
    a Colombia hay que ir

  2. He visto “Dama y obrero” entera y los primeros 45-50 capítulos son aburridos. El argumento es interesante pero no han sabido desarrollar la historia. El final muy precipitado.

  3. mayte s dice:

    Bueno, ¡por fin!, se extrañaban vuestros comentarios, por favor, no tardéis tanto.

  4. Fernanda dice:

    Jose Luis Resendez le pasa lo mismo que a Gabriel Soto, no pueden sostener un estelar, son atractivos pero no tiene carisma o fuerza interpretativa para convencernos actualmente, creo que Dama y Obrero hubiese resultado mejor si el galán de Layevska hubiera sido Rafael Amaya.

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