La Ley del Corazón – Pablo y Julia

Siguiendo vuestras recomendaciones me he zampado en menos de un mes La Ley del corazón. Justo el domingo 24 de septiembre vi el último capítulo, sola, después de cenar disfrutándolo y saboreándolo. Los días siguientes tuve una sensación de orfandad que pasa muy de vez en cuando, sobretodo si la telenovela te ha gustado y en ese caso la orfandad aumenta cuando sabes que Agudelo ya no volverá a escribir más historias. Quizás la Ley del Corazón sea la historia menos Agudelo de todas porque no la terminó y eso se nota en algunos vaivenes de la historia y tramas como a medio hacer. Pero aún así creo que para mi ha sido la novela que más he tenido presente a la escritora. Puede que no sea la novela más pasional de Agudelo a lo que amor se refiere, porque no encontramos grandes escenas tórridas de la pareja principal pero si alcanzó a construirnos unos bonitos personajes de carne y hueso y todos se hacen querer y mucho.

Como veís ya hace muchos días que la finalicé. Llevo días dándole vuelta al comentario, y me quedaba excesivamente largo para hablar de todos y de todo, así que he decidico cambiar la estructura típica y hacerlo por partes. Así que en esta parte os hablaré solo del triangulo amoroso principal; Pablo, Julia y Camilo.

La ley del corazón se sitúa en un bufete de abogados donde conviven abogados de família con abogados penalistas. Su principal fuerte en la firma son los divorcios y separaciones. La telenovela es un híbrido entre serie y telenovela. Serie porque hay tramas que se desarrollan por varios capítulos como si fuera un capítulo de una serie, y luego el desarrollo de los personajes fijos de la historia, donde situaríamos la historia principal del triangulo amoroso de Pablo, Julia y Camilo.

El planteamiento del triangulo amoroso me gusta, era muy difícil mantener la tensión en un triangulo donde en una historia clásica, el segundo en discordia, tendría todas las de perder. Pablo es el segundo en discordia, pero esta vez se lleva el premio. El motivo es justificado porque aparece en un momento de la relación de Julia y Camilo muy complicado y el se va haciendo un huequecito, se aparta cuando se le pide y al final ataca con espada a rematar cuando vuelve a tenir el camino libre. Si me explicas antes de empezar que Pablo y Julia no van a tener nada desde el capítulo 30 hasta el 125 (100 capítulos amigos!!!) Seguro que os digo que me da una pereza espantosa y que la vea Rita, pero el equipo de hermanos Agudelo han sabido mantener la tensión aunque haya algunos capítulos paja pero el fenomeno alargue siempre esta en todas las telenovelas. La estructura es entendible y la atracción de Pablo y Julia es tanta que se palpa hasta a través de la pantalla. Será por eso que estás expectante en cada detalle de ellos, mirada, carícia, saludo, abrazo, lo que sea ya que habilmente no se separan en toda la novela. A esta pareja de bailarines en la cuerda floja se le unen otros bailarines que marcan un ritmo y unas coreografias igual de bonitas y hace que la historia no decaiga, y da igual si Julia y Pablo no salen, que te diviertes con las tramas de los clientes, con la mamá de Julia, te enterneces con los niños de Pablo, la gozas con Nicolás, te vuelves activista con Maria del Pilar o te vuelves diabético con el azúcar de Cata. Me la he disfrutado, me ha gustado mucho. Como os digo lo que más me gusta es la construcción de personajes.

Laura Londoño y Luciano D’Alessandro han dado vida a Pablo y Julia. Laura es una actriz joven, fresca, que entendió a la primera la esencia de Julia. Una abogada comprometida un poco torpona y que a base de tortas entra el mundo del amor dando bandazos aunque sale airada. Es una niña muy linda que hace un personaje precioso.
Una de las características de las telenovelas de Agudelo y que le hemos visto en otras ocasiones es que los personajes són de carne y hueso y que las puedes reconocer en cualquier de tus amigas.
Julia es una abogada joven, con ideales, pero que se equivoca y bastante. En ocasiones un poco alocada, que le cuesta quizás tomar algunas decisiones en el terreno personal que no el laboral. Todos tenemos un poco de Julia y conocemos muchas Julias.
En el terreno amoroso la historia de Julia y Pablo se entiende bien, Pablo aparece en un momento en el que Julia no tendría que fijarse en él porque está a punto de casarse, pero Pablo tiene el don de estar en el sitio correcto, en el momento correcto. Unas cuantas casualidades hacen que tengan que verse y trabajar juntos, que Julia este despechada por lo que le ha hecho Camilo y es normal que tenga afecto con alguien como Pablo puesto que es todo un caballero. Demasiado caballero diria yo. Ademas el guión ayuda mucho a que la dosis de tensión sexual no resuelta sea la adecuada para que la historia no se trunque demasiado rápido.
Hemos sufrido mucho con Julia sobretodo al final cuando Camilo vuelve a entrar en prisión y se da cuenta que esta viviendo una historia que ya no es la suya, que es forzada y ahi si ya Pablo entra a por todas por que si no si que la pierde del todo.

Luciano D’Alessandro me ha gustado bastante, mucho mejor que en su época venezolana quizás porque la actuación colombiana aunque sea dicharachera no es tan histriónica y al suavizar su acento se le ve más comedido. Muy comedido, diría yo, me ha faltado arranque y más despelote para esta pareja, sobretodo por parte de Pablo. Le ha salvado su belleza y ese pedazo de sonrisa que tiene el actor que daba igual si decía poco o nada. Un amor de niño. El personaje como ya os he dicho es demasiado caballero y eso se lo recrimina todo el mundo en la novela y si bien al final se desmelena un poquitín, me hubiera gustado ver un Pablo más desenfrenado. Su historia con Julia es bonita, se enamora hasta las trancas de ella y al inicio intenta por todos los medios salir con ella pero como os dijo la ayuda del guión para que en su medida justa todo se diera hace que no nos cansemos de su hitoria. Sabéis que la URST no es mi fuerte pero en este caso era todo lo que se podía hacer. En la historia de Pablo su relación con su ex no ayudaba mucho ya que quierían darle mucho protagonismo a su interés de ser padre legal a dos niños que había practicamente criado. Su ex protagonizada por Carolina Acevedo, un poco cargante pero te vas acostumbrado, me recuerda mucho al papel de Cristina Campuzano en Correo de inocentes para no quedar como una villana histérica le crean una adición para que de esta forma nos podamos compadecer de ella, y salga un poco airosa aceptando su situación y que Pablo tiene que hacer su vida. Su otra historia con la psicologa, quizás me la hubiera ahorrado pero para dar un poquito de celos a Julia se entiende y es coherente con la historia.

En este triangulo amoroso el villano le ha tocado a Camilo (Sebastián Martínez) y como os digo en una estructura clásica o propia de las novelas de los 80 y principios de los 90 aunque fuera el malo malisimo Camilo se hubiera quedado con Julia. Sebastián Martínez es actualmente uno de los mejores actores que tiene Colombia y se goza los papeles de villano como nadie. Sin que haya consultado a nadie el ya ha decidio, él solito ser el “enfant terrible” colombiano y como que los galanes flojeras no le van así pues se lo pasa mejor en el otro bando. Se nota a leguas que le encanta ser el malo de la peli, y eso que le hemos disfrutado y baboseado galanes juveniles como el de La viuda de La Mafia o Juegos prohibidos. Me cae bien Sebastián, es un poco payaso y sobreactuado pero no me molesta ( es raro porque a otro actor a lo mejor no se lo aguanto). Nos ha dado un Camilo arrogante, mentiroso, soberbio y agarrando las palabras de Alfredo todo un Sornrisa cínica. Además ha conseguido algo muy difícil cuando estaba con Julia estaba tan lindo que te derritias pero en cuando se descubre el engaño a Julia ya no le perdonas nada. Ha bordado el papel, incluso eclipsando a Pablo en algunos momentos.

Era difícil el papel de Camilo que nos hicieran dudar, porque creo que en todo momento confiamos de su inocencia pero estamos buscando el que y el como para separarlo de Julia. El guión aqui es excelente ofreciendonos dudas en todo momento para que nos convenzamos que Julia no puede seguir con él a pesar de su inocencia. El egocentrismo de Camilo y el no valorar a Julia lo suficiente a parte de los hechos que ocurren es suficiente para que le regalemos a Pablo su trofeo.

Una historia muy bonita. Mis escenas favoritas son muchas, quizás la que más me hizo sufrir es cuando Julia cree que PAblo ha muerto, que llorera. Me divertía al inicio con los equivocos cuando Julia cree que Pablo esta todavía casado. Preciosas las escenas de Julia con su mamá, consejos preciosas que se dan una a la otra. Me ha divertido que Julia que sus dos grandes amigos sean una pareja homosexual, ahí ya habiamos visto una relación parecida en La Costeña y el Cachaco pero en ese caso los amigos no eran pareja. Igualmente Julia hace buenas amigas con las compañeras de despacho que ya hablaré de ellas en diferentes comentarios.

Como os digo me ha faltado un poco más de escenas hot para ellos dos, a ver si la reservan para la segunda parte. Y noa cabo aqui, atentos a los diferentes comentarios de esta bonita historia.

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