“Gaksital” (Bridal Mask) – KBS2 (2012)

RESUMEN

Gaksital es un conjunto manhwa famoso en la década de 1930, durante la ocupación japonesa. El protagonista, Lee Kang To, es conocido como “Gaksital” porque él lleva una máscara para ocultar su rostro – una de esas máscaras de juego tradicionales, específicamente el de mejillas sonrosadas reservado para el papel de la mujer, también conocida como la novia. Él es un hombre modesto joven en la vida real, pero cuando se pone su máscara de superhéroe, lucha contra la injusticia aciertos y errores de los derechos en uno de los períodos más oscuros de la historia de Corea …

Resumen extraído de Wiki Drama

NUESTRO COMENTARIO

Todas las veces que he visto “Casablanca”, que son unas cuantas, he llorado con la escena en la que Víctor Laszlo (Paul Henraid) sale del despacho de Rick (Humprey Bogart) y al ver que unos militares alemanes están cantando hace que la orquesta toque “La Marsellesa” y su valor hace que todo el público se una y empiece a cantar, acallando a los alemanes, que se retiran furiosos.

Con estos antecedentes, confieso que el final de “Gaksital” me ha parecido estremecedor, grandioso y épico.

De lo que se ve antes del final, “Gaksital” es lo que debió ser “Capital Scandal” y no fue, una historia sobre la dureza de la ocupación japonesa de Corea, un tiempo de opresión, de arbitrariedades y represalias. Para ser una historia de ficción, basada en un cómic (o sea, no es una historia real, aunque esté basada en la realidad) y aunque, al tratarse de una obra de entretenimiento se hagan concesiones para no revolvernos el estómago, se las arreglan para contarnos con algún realismo cómo fue aquello, con unos japoneses que saben lo que se traen entre manos y no unos tontos con poder, un enemigo fuerte y cruel, sin piedad y sin excesivos escrúpulos.

Lee Kang To es un coreano que trabaja para la policía japonesa, contra la opinión de su familia y odiado por sus compatriotas. Lee Kang To es listo, astuto y ambicioso, un superviviente, pragmático y duro. Su familia está formada por su madre y su hermano Kang San, mentalmente discapacitado por haber sido sometido a torturas y haber estado en una cárcel japonesa. Aparentemente Kang San era el orgullo de la familia, valiente, inteligente y bueno. Siendo estudiante (estudios que cursa mientras Kang To, el hermano pequeño, mantiene a la familia tirando de un rickshaw), se unió al movimiento independentista estudiantil y tras ser capturado, le torturan de tal manera que pierde la cordura. Kang To, por pura supervivencia, ante la incapacidad de sobrevivir, decide entonces unirse al enemigo.

El mejor amigo de Kang To es Kimura Shunji, un japonés de familia noble, criado en Corea, un chico que no comulga con las ideas paternas, sentimental, generoso y bueno, que ha decidido no seguir el camino marcado por su familia y en vez de ser militar es maestro de niños coreanos, cultura que admira y respeta. Shunji es hijo de Kimura Taro, jefe de la policía, un hombre (y un padre) exigente, despiadado y duro, y hermano de Kimura Kenji, también policía, que hace lo que sea para agradar a su padre.

Ahí es donde empieza la historia para nosotros, pero la verdadera historia empezó años atrás, cuando la familia de Kang To tuvo que huir y escapar hacia Manchuria, hasta que los dieron caza y mataron a casi toda la partida, salvándose por los pelos los dos chicos y su madre. No da la impresión de que Kang To recuerde o sepa por qué pasó lo que pasó.

Antes de seguir advierto para los que no hayan visto Gaksital que en el comentario cuento quién es quién y qué es lo que pasa por lo que el que no quiera saber qué ocurre y quiera mantener el misterio, que no siga leyendo.

En el presente, en el que Kang To es policía, hay una especie de justiciero, un Batman coreano, que aparece y desaparece, disfrazado con una máscara de madera, la máscara que se utiliza en la representación de las leyendas coreanas a la novia (Bridal Mask o Gaksital significa máscara o careta de la novia), supongo que porque en el teatro antiguo coreano también eran hombres los que hacían de mujeres. Gaksital, alguien que nadie sabe quién es, imparte justicia y, sobre todo, persigue a ciertos personajes poderosos, que parecen estar unidos por unos lazos o relaciones secretas que ni siquiera la policía japonesa conoce. Kang To, más astuto que el resto, advierte las coincidencias y empieza a investigar, sin saber no sólo que está metiendo en un avispero, sino que ese lazo secreto está relacionado con su historia y con su familia. Kang To persigue a Gaksital con todas sus fuerzas y se propone cazarle sea como sea, más como demostración de que él es el policía más listo y más capaz, por orgullo, que porque a Kang To le moleste que Gaksital mate japoneses, porque no parece que a Kang To le importe mucho más allá de él mismo.

Pronto en la trama averiguamos qué es lo que pasó con la familia de Kang To. Su padre Lee Sun, era un militar o un ayudante u hombre de confianza del emperador de Corea en el momento de la anexión de Corea por Japón, por lo que él y otros fieles al emperador planean sacarle de incógnito de Corea, momento en que son traicionados, el emperador es asesinado y la familia de Lee Sun perseguida y aniquilada. Los traidores son esos personajes importantes que están siendo ajusticiados por Gaksital, y son miembros a su vez de una organización clandestina japonesa que se llama Kishokai, cuyo propósito es que Japón invada y conquiste toda Asia por el medio que sea, un grupo a favor de la guerra y para llegar a eso están dispuestos a quitar de en medio a cualquiera que se oponga, incluso al Primer Ministro japonés, que se oponía a la conflagración. Esa organización está presidida por un prohombre japonés, Ueno Hideki, y a ella pertenecen también Kimura Taro y Kenji.

Mientras la policía y Kang To persiguen a Gaksital, que se dedica a esquivarlos y dejarlos en ridículo, Kang To también se dedica a perseguir a independentistas coreanos y como es listísimo, obstinado y obsesivo, ha logrado capturar a uno de los independentistas más buscados, Dam Sa Ri, pero cuando le llevan a juicio y se preparan para ejecutarlo, Dam Sa Ri se escapa con la ayuda de Gaksital. La hija de Dam Sa Ri, Oh Mok Dan trabaja en un circo, que es a la vez una organización clandestina de apoyo a la independencia. Desconocido por todos, Oh Mon Dak está relacionada por un lado con Lee Kang To, al que conoció cuando todos huían hacia Manchuria de pequeños. Los dos se enamoraron y luego se separaron en el ataque en el que murió el padre de Kang To. Desde entonces, Oh Mok Dan (que de pequeña se llamaba Boon Yi) está buscando a Kang To, pero Kang To cree que ella está muerta. Por otro lado, Mok Dan está también relacionada con Shunji, al que conoció cuando ella trabajaba en un hospital al que Shunji llevó a su niñera coreana y como lo hizo contra la voluntad de su padre, Kimura Taro le dio una paliza tal que le rompió una pierna y un brazo y durante su convalecencia Boon Yi-Mok Dan a la que, vaya lío, Shunji cononce como Esther, se hacen amigos. Es un decir, porque lo que le pasa a Shunji es que se enamora.

Para terminar de explicar el lío y las relaciones entre unos y otros, falta decir que Gaksital es …Kang San, el hermano “tonto” de Kang To, que por supuesto no es tonto, sino que se lo hace para despistar. Ni su madre ni su hermano saben que está fingiendo, por lo que cada uno a su manera sufre una barbaridad, sobre todo porque entre los coreanos, la madre y el hermano de Kang To son unos parias, precisamente por la relación de Kang To con los japoneses, y los tratan fatal y sobre todo al hermano le pegan y le tiran cosas. No se entiende muy bien por qué la familia de Kang To ha decidido no contarle no sólo la verdad sino quién fue su padre y qué hizo. Tampoco se entiende muy bien por qué Kang To no lo sabe, porque cuando todo pasó ya era un adolescente. En todas sus maniobras, Kang San es ayudado por un personaje misterioso, el ayudante de su padre que le ayuda en la clandestinidad.

Un día, Kenji, que es bastante tonto, sospecha sin embargo que Kang San puede tener algo que ver con Gaksital y va a su casa. En el momento en que llega, la madre de Kang San y Kang To, acaba de descubrir que su hijo mayor es Gaksital y que no está mentalmente discapacitado, y para salvarle, en una escena emocionante en la que la madre y el hijos se miran y ella le dice lo orgullosa que está, la madre se tira sobre Kenji y éste la mata. Kang San no reacciona de momento, pero luego, disfrazado de Gaksital persigue a Kenji y cuando se dispone a matarle llega Kang To, dispara a Gaksital y le deja malherido. Siguiendo el rastro de la sangre llega hasta su propia casa donde ve a Gaksital moribundo, y cuando se le acerca, descubre que es su hermano, que muere en sus brazos. Desesperado, llama a su madre y cuando va a buscarla, se la encuentra muerta. Esa noche, los vecinos coreanos de Kang To queman la casa, con los dos cadáveres dentro, por lo que sólo algunos policías japoneses (y Kang To), saben que Kenji ha matado a la madre.

La muerte de su madre y, sobre todo la de su hermano, al que Kang To adoraba de pequeño, por su mano, y averiguar qué es lo que había por detrás de Gaksital, la muerte de su padre, la traición de esos hombres, es un revulsivo para Kang To. Lleno de rabia se disfraza de Gaksital para vengar a su madre, y mata a Kenji a golpes, ante la mirada horrorizada de Shunji, que lo ve todo.

Para vengar a Kenji, y sobre todo para ayudar a Mok Dan, que entra y sale de la cárcel, Shunji acepta lo que no había aceptado nunca, ser policía, y eso cambia la vida de Shunji para siempre.

Desde ese momento, Kang To vive una doble vida, y aunque al principio sólo pretendía vengarse, acaba recogiendo el testigo de Kang San, en la venganza y en la ayuda a la población coreana oprimida. Shunji, por su parte, se va obsesionando más y más con Gaksital, como si vestir el uniforme hubiese supuesto para él un cambio de piel, y del chico listo y bueno original se transforma en alguien duro, lleno de sospechas, intransigente, dictatorial, imperativo, soberbio. El actor Park Ki Woong, al que conocí en el papel del tontorrón novio de la protagonista en “Love and Marriage” y ya me pareció monísimo entonces, aunque hacía de un tonteras infantiloide, aquí está que se sale de bien, en el papel más complejo de todos y con más matices, incluso más que el protagonista Woo Soo.

De repente, Kang To y Shunji, amigos del alma, se ven forzados a pertenecer a bandos opuestos, bandos irreconciliables y sin una tierra de nadie en medio que les permita comunicarse en un espacio neutral, en un juego de tira y afloja de mentiras y verdades que acaba con su amistad y con su cariño, pero no del todo, porque les queda el recuerdo de lo que fueron y lo que quisieron ser. Kang To y Shunji siguen unidos hasta el final por unos lazos irrompibles, agrios, amargos y dolorosos que les traen a los dos considerables desgracias. “Gaksital” es, sobre todo, la historia de Shunji y Kang To, en el entorno de la batalla por la independencia de Corea.

Tanto Kang To como Shunji sufren una metamorfosis, que a mi modo de ver es demasiado rápida y no del todo explicada. En el caso de Shunji, me puedo creer que su personalidad se descomponga, pero no a esa velocidad. Se han hecho estudios con estudiantes a los que, de manera aleatoria han dividido en dos grupos, el grupo de los carceleros y el grupo de los prisioneros, y se ha comprobado que, aún siendo todo el mundo consciente de que se trata de un experimento y un juego, al poco de empezar los integrantes de cada grupo adoptan determinadas actitudes, que en el caso de los “carceleros” se concreta en un aumento de la crueldad, la deshumanización del contrario y la justificación del comportamiento en el argumento de la “obediencia debida” a los superiores. No he dejado de pensar en eso mientras veía la transformación de Shunji, en su huída de sí mismo, pero para mi gusto al cambio de Shunji le faltan espacios intermedios, dudas, batallas consigo mismo, sobre todo en lo que se refiere a su relación con Kang To. Siendo como era Shunji al principio, un chico dulce, pero no débil, que sabía perféctamente qué tipo de hombres eran su padre y su hermano y sin embargo había logrado mantenerse puro y ver a los coreanos como seres humanos, optando de manera consciente y voluntaria por otro camino distinto, no sé si es creíble la velocidad con la que deja de ser así y es capaz de torturar y matar con su propia mano. Aunque al principio Shunji se coloca en el papel del fallecido Kenji, por obligación, por salvar a Mok Dan, pero también por sentido del deber filial, ante su padre y su país, su evolución vertiginosa, y los pocos conflictos que le provoca sospechar que Gaksital es Kang To no son, para mí, del todo congruentes.

Por el lado de Kang To, la velocidad del cambio sí puede ser creíble, ya que está originada por un shock de gran magnitud, lo que no me convence es el cambio en sí. En un principio, Kang To es únicamente un superviviente y se mete en la policía contra la opinión de su madre e importándole un pepino el odio de sus vecinos. Para Kang To, cuya familia se moría de hambre y que tenía un trabajo de mala muerte, sin educación y sin porvenir, sin que nadie les ayude, ser patriota es una imbecilidad porque él no le debe nada a Corea y la patria es una pura entelequia que no da de comer ni ayuda a nada. Para una persona así, morir por la patria, por un ideal, por mucho que llores y sufras por el muerto, no deja de ser un desperdicio de vida. ¿Qué es lo que hace que a Kang To le empiecen a importar los sufrimientos de los otros coreanos que antes le importaban un bledo?¿Qué hace que a una persona cuyo prójimo le importa un bledo le pase a importar? Salvo que tenga una revelación como la de San Pablo camino de Damasco, a mí no me parece una evolución razonable. Cuando morir por determinadas cosas te parece una tontería, cuando piensas que lo que ha hecho tu hermano, que le ha dejado en ese estado, era un desperdicio, aunque se haya muerto, sigues pensando que es un desperdicio. Me creería más si la misión de Gaksital hubiese seguido siendo la venganza del padre traicionado muerto, pero el justiciero Gaksital ya me lo creo menos.

El hecho de que me lo crea menos no hace, sin embargo, que me aburra o que no me guste verlo, los golpes y contragolpes, las escenas de acción tan bien hechas, esos contendientes, Shunji y Kang To, dignos el uno del otro, que se adivinan y planifican, como en un juego de ajedrez.

Echo de menos, sin embargo, un poco más de angustia vital en la relación entre los dos, más dudas, más escenas en las que el uno intente ponerse en el lugar del otro, escenas en las que, en virtud del amor que se han tenido y de lo que han compartido, intenten comprenderse, acercarse, hablar. Sólo hay dos escenas en las que se ve el sufrimiento de ambos y esa pared que se ha instalado entre los dos y que no pueden romper, dos escenas emocionantes, la primera cuando Shunji rescata a Kang To de sus vecinos que le tiran cosas mientras él está parado en medio de la calle, transido de la pena por la muerte de su hermano y su madre, y luego le lleva a su casa de paquete en la bicicleta y Kang To va derrumbado llorando sin decir nada apoyando la cara en la espalda de Shunji y acaban llorando los dos. La otra cuando están los dos en casa de Shunji intentando dormir y Shunji le dice a Kang To que teme convertirse en un monstruo y empieza a llorar, y Kang To es incapaz de decirle nada ni consolarle. Fuera de eso, nada. Lo único que piensa Shunji cuando se entera de que su hermano Kenji mató a la madre de Kang To es si Kang To le ha estado engañando a él, ni un minuto piensa que quizá Kenji se mereciera que Kang To le matara.

Poco a poco, el propósito de la venganza se desdibuja y la lucha de Gaksital pasa a ser la lucha por la independencia de Corea. La historia se va volviendo más maniquea y los malos pierden profundidad, unos malos más monolíticos, con menos matices. Aunque se admite abiertamente la presencia de colaboracionistas, coreanos que participaron, ayudaron y se enriquecieron a costa de sus conciudadanos, a los que utilizaron y explotaron, no parece haber ni un solo japonés (sólo uno, el inocente Abe), ni con sentimientos ni con conciencia. El episodio de las esclavas sexuales, mujeres coreanas reclutadas bien con engaños, bien a la fuerza, para ser las prostitutas de las tropas japonesas en el frente se agrava cuando vemos a Kimura Taro, el padre de Shunji, permitiendo que se vaya la nieta la niñera de sus hijos, una mujer que ha vivido en su casa toda la vida. Hubiese sido interesante saber si Shunji se entera o no de ese hecho. No es que me extrañe esa mezquindad y esa maldad, pero me parece un poco exagerado. Una cosa es que Taro no piense ni un minuto en los coreanos, que no son más que ganado al servicio del imperio japonés, pero vamos, que hasta los nazis querían a sus hijos y esa no es una coreana normal, es alguien de tu casa.

Una de las consecuencias de ese maniqueísmo, o mejor dicho, una manifestación y no una consecuencia, es que utilizan el recurso cinematográfico de que los personajes que matan los japoneses sean eso, personajes, personas que conocemos y a los que les ponemos cara, circunstancias y nombre para que nos identifiquemos con ellos y lamentemos su muerte, mientras que los que matan los coreanos son únicamente figurantes, por los que no sentimos nada ni nos importan un pito, salvo en el caso de los personajes malignos que estamos deseando que alguien se cargue.

Como verán, no hablo nada de la historia de amor, y la razón es que tiene para mí un interés mínimo. Mok Dan no es un personaje que tenga nada que decir ni el amor entre ella y Kang To es, no sé si creible, pero al menos no emocionante, en parte porque no parece haber entre los actores la menor química, pero también porque Kang To y Mok Dan no tienen nada en común, salvo el primer amor que se tuvieron durante el mes (un mes) que viajaron juntos en su huída, cuando ella tenía 10 años y él unos pocos más. En las fechas hay algo que me cruje un poco. Aunque los coreanos sean tan obsesivos con lo del primer amor, a mí eso de que un primer amor a los 10 años y que dura un mes sea la base de un gran amor futuro me suena a milonga. Cuando Kang To y Mok Dan se encuentran ni siquiera se reconocen, pero en cuanto lo hacen se aman, zas, porque sí. El amor de Shunji por Esther es más creíble, aunque Shunji se mienta y se engañe a sí mismo. En un principio, tanto para Mok Dan, como para Kang To y Shunji, sus respectivos amores son únicamente un recuerdo de un momento en el pasado, en el que, de forma aislada y única fueron felices, pero luego Shunji se obsesiona con Mok Dan, ya no sólo por amor, sino porque en su mente ella es la única oportunidad, la única posibilidad de volver a ser el Shunji de antes.

A diferencia de Mok Dan que no me parece interesante, hay otro personaje femenino que es una joya y que me hubiera gustado que se explotara más, el de Ueno Rie, o Ra Ra (también traducido como La La), una chica coreana “adoptada” por el líder del Kishokai, hija de unos coreanos asesinados por no querer colaborar con el movimiento independentista. Ueno Rie, interpretado por Han Chae Ah, una chica guapísima, está enamorada de Kang To, porque él le salvó la vida en el pasado, y vive como una desgracia el amor que le tiene que hace que su identidad como japonesa, adoptada a conciencia y conscientemente, se tambalee. La relación que Rie establece con Kang To, con Shunji y con su guardaespaldas, enamorado de ella y que la sigue como una sombra, Katsuyama Jun, es compleja, interesante y profunda, y me hubiera gustado que durase más.

Entre vueltas y revueltas, con los japoneses intentando coger no sólo a Gaksital sino también al resto de los líderes independentistas y estos últimos intentando poner en marcha diversas revueltas, transcurre la acción, hasta el maravilloso clímax final.

Hasta aquí lo bueno. A partir de aquí las cosas que me hacen gracias o que me chirrían.

Para empezar, aunque en general se las arreglen para despistar a los japoneses, los buenos son unos maletas, se esconden fatal y se disfrazan peor, cuando se molestan en disfrazarse lo que hace increíble que no los cojan. En circunstancias importantísimas miran alrededor pero no ven nada. La tal Mok Dan, que es una chica peculiar porque va vestida de hombre, o sea, es fácilmente reconocible, se pasea por la calle aunque esté toda la polícia y la mitad del ejército japonés buscándola. Claro que le da igual, porque cuando la cogen siempre la torturan un poco, para volver a capturarla, torturarla y volverla a soltar. Porque eso sí, los episodios de torturas son numerosos, y aunque les dan unas palizas considerables, los torturados (salvo excepciones), se recuperan en un santiamén y vuelta a la burra al trigo. Cuando capturan a los del Club Angel, es porque ven salir a un independentista del Club, el periodista Song, que no ve a Shunji y a los suyos aunque están en un coche a dos pasos y ese es el único coche que hay en la calle. Aunque sabe que le siguen desde allí, al periodista Song ni se le ocurre pensar que como le han visto salir del Club van a sospechar que los del Club están implicados.

Cada vez que planean una golpe, en vez de tener previstas las consecuencias y lo que tienen que hacer a continuación, esperan hasta el último momento, no para que los participantes huyan, lo que tiene lógica ya que no pueden huir mientras no hayan terminado la misión, sino para que huyan todos los de alrededor. ¿Por qué Mok Dan y el jefe del circo no salen por patas antes que Gaksital y los camaradas Ahn y Yoon roben el dinero en vez de poner la bomba?¿No era previsible que Shunji fuese a buscarles a la pensión en cuanto descubriera que era una trampa? Sin embargo se quedan ahí haciendo la maleta hasta que casi les cogen. De la misma manera, cuando asaltan otra vez la comisaría para robar las armas, todos los mandamases de la independencia esperan sentados y luego intentan huir cuando todas las salidas de la capital han sido cerradas, lo que le cuesta la vida a más de uno.

En cuanto al campamento de Dong Jin ¿cómo es que no tenía centinelas? Jobar, lo de los centinelas del bosque ya lo practicaba hasta Robin Hood en Sherwood, y sin embargo aquí los japoneses los atrapan como a patos.

La sala de torturas está en un sitio rarísimo para llegar al cual primero entran por la planta baja de la comisaría, luego suben al primer piso y entran por una puerta por la que bajan al sótano, por lo que no llego a saber si la sala de torturas está en la planta baja o en el sótano, porque en ambos casos hubiera sido más lógico que no subieran para volver a bajar y entraran directamente desde la planta baja. Que esa es otra ¿se han fijado que por muchas torturas y matanzas que hagan los japoneses sus uniformes siguen estando inmaculadamente blancos?¿Con qué los lavarán?

No sé si creerme que Kang To y Mok Dan no se reconocen cuando se ven, porque ninguno de los dos es tan mayor como para cambiar tanto. Si ya tenían edad como para enamorarse es que ya parecían adolescentes. ¿Dós adolescentes no se reconocen 10 o 15 años después?

LO MEJOR

Una historia que mantiene la tensión del principio al final, bien interpretada y realizada, con personajes interesantes que evolucionan y no sé si crecen, pero cambian. Fuera de lo que es la pura ficción, también tiene interés como lección de historia, no sé si para los coreanos mismos (aunque parece que también) que ya saben lo que pasó, pero desde luego que sí para los que no lo sabemos, para todos estos europeos entre los que me cuento para los que la historia de Asia es un libro casi cerrado excepto cuando ha habido europeos u occidentales implicados.

“Gaksital” no me ha parecido, sin embargo, muy emocionante, más allá de escenas sueltas y salvo en esas excepciones, las emociones que me provocan son de las más epiteliales (cuando matan a alguien por ejemplo), pero sí me ha parecido interesante intelectualmente, aunque no se trate de una obra de una profundidad alucinante. Me ha producido más curiosidad que emoción. En ocasiones las situaciones me parecía repetitivas pero el final me ha parecido digno de gritar ¡Manse!

LO PEOR

Alguna tontería que otra me distraía, como por ejemplo que en el hospital les pusieran los sueros con tubos de plástico igualitos que los de ahora, cuando en esa época el plástico ni se olía y todos los tubos eran de goma de esa de color amarillento.

Lo que me ha parecido peor es… el peinado de Kang To cuando es policía, porque como tiene el pelo muy largo para que no quede un Gaksital pelado, le hacen una especie de tupé cargadito de laca que me recordaba a Salomé, esa cantante que fue a Eurovisión y que cantaba “Vivo Cantando”. Vaya cardado.

Salome

Woo Soo tupé

REPARTO

Joo Won como Lee Kang To / Lee Young / Sato Hiroshi
Kim Woo Suk como Lee Young (Joven)
Jin Se Yun como Mok Dan / Boon Yi
Kim Hyun Soo como Boon Yi (Joven)
Park Ki Woong como Kimura Shunji
Lee Byung Joon como Shunji (Joven)
Han Chae Ah como Chae Hong Joo / Ueno Rie / Ra Ra

Familia de Kang To

Shin Hyun Joon como Lee Kang San
Yoon Hong Bin como Kang San (Joven)
Song Ok Sook como Han Sii (Madre de Kang To)
Lee Il Jae como Lee Sun (Padre de Kang To)

Familia de Mok Dan

Jun Noh Min como Dam Sa Ri

Familia de Shunji

Chun Ho Jin como Kimura Taro (Padre de Shunji)
Park Joo Hyung como Kimura Kenji (Hermano de Shunji)
Joo Boo Jin como niñera de Shunji

Japoneses

Jun Gook Hwan como Ueno Hideki (El padre adoptivo de Chae Hong Joo – Líder de Khisokai)
Ahn Hyung Joon como Katsuyama Jun
Bruce Khan como Kinpei Kato

Circo Far East

Son Byung Ho como Lider del Circo
Lee Kyung Shil como Oh Dong Nyun
Lee Byung Joon como Shin Nan Da
Son Yeo Eun como Seon Hwa
Seo Yoon Ah como Gye Soon

Policia de Jongno

Kim Eung Soo como Konno Goji
Yoon Bong Gil como Abe Shinji
Yoon Jin Ho (윤진호) como Koiso Tadanobu
Yeo Ho Min como Yushi Ishida
Kim Myung Soo como Murayama Yoshio
Choi Woong como Kakawa
Lee Joo Hyun como Takeda

Club Angel

Ji Seo Yoon como Tasha (Madam y Executiva de Angel Club)
Baek Jae Jin como Director Bong
Choi Dae Hoon (최대훈) como Minami Tamao (Lee Hae Sook, Director de cine – hijo de Lee Si Yong)
Jang Joon Yoo como Merry
Lee Jae Won como No Sang Yub
Oh Eun Ho como Soo Ji
Yang Hee Yoon como Jenny

Kishokai

Kwon Tae Won como Choi Myung Sub (Kwon So Jung, juez – miembro de Khisokai)
Kim Kyu Chul como Woo Byung Joon (Director del Hospital – miembro de Khisokai)
Ahn Suk Hwan como Lee Shi Yong (Realeza/Conde Lee Shi Young – miembro de Khisokai)
Kim Tae Young como Park In Sam (Kyeong Seong Ilbo Propietario del periódico- miembro de Khisokai)
Bang Joong Hyun como Park Sung Mo
Kim Jung Nan como Lee Hwa Gyung (2 Esposa de Lee Si Yong)
Go In Bum como Jo Young Gun (Jo Il Bank – – miembro de Khisokai)

Otros

Jun Hyun como Baek Gun (Subordinado de Lee Sun, mejor guerrero Joseon)
Jung Eun Byul como Jin Hong
Bang Joong Hyun como Park Sung Mo
Ban Min Jung como An Na
Park Sung Woong como Dong Jin
Choi Dae Chul como Periodista Song
Kim Bang Won como Kim Deuk Soo
Choi Yoon Joon como Presidente Song
Yang Jae Won como Bae Man Sung
Kil Geum Sung como Nam Sung Hun
Kim In Ho como Camarada Jang
Lee Do Hoon como Camarada Yoon
Kim Young Hoon como Camarada Park
Kim Ji Min como Camarada Ahn Sub
Park Bo Geom como Ham Min Kyu
Park Ga Won como Shim Soon Yi
Song Min Hyung como Ryo Wada (Gobernador General)
Kang Ki Hwa como Masako (Asistente del Gobernador)
Kim Ki Hyun
Hong Yeo Jin
Jang Nam Yul
Ahn Yeo Jin
Jang Kwank
Kim Chu Wol

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Comments

  1. Joo Won en la gala de la KBS cantando el Judgement Day

  2. Muchas gracias Yoo, de este pelito sí que no tengo nada que decir, está guapísimo, qué cosa tan mona de niño (suspiro).

  3. Aigooo menos mal!

    Ahora Park Ki Woong (a éste sí le puedes criticar esos pelos) como mejor actor de reparto por Gaksital y Joo Won que no pierde la oportunidad de darle un abrazo

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