Errores de casting

Cuando ya no queda ni rastro del “star system” de Hollywood, en el cual los actores trabajaban de forma exclusiva para los grandes estudios, este sistema sigue subsistiendo en las productoras de programas de televisión en Latinoamérica. Cada cadena tiene sus actores, que son reutilizados una y otra vez en las diversas telenovelas para distintos papeles.

Es indudable que este método tiene sus ventajas, para los actores, porque les asegura un trabajo continuado en una profesión básicamente incierta, y suponemos que también las tiene para las cadenas o productoras, que a cambio de la exclusiva, obtendrán con seguridad grandes beneficios derivados de la explotación de los derechos de imagen de los actores. Para los que la ventaja es discutible es para los espectadores, primero porque ven una y otra vez las mismas caras haciendo ahora de malo, ahora de bueno, lo que dificulta que uno se crea la historieta y el personaje, en vez de ver un actor representando tal o cual papel, y segundo porque en ocasiones la elección de un actor para un papel determinado se debe más a la necesidad de seguir ocupando a la plantilla que a que el actor sea el adecuado.

Ejemplos como el de Adela Noriega, actuando como la india “María Isabel”, o Guy Ecker, en el papel de Demetrio Asúnzolo de “La Mentira”, un personaje taciturno, malhumorado y violento que no le pegaba nada al estilo “light” de Ecker. Otro ejemplo carcajeante es el papel de Edith González en “Salomé”. Para empezar, Edith no da la imagen de una mujer desgarrada y de mala vida, por muchas plumas y ombligo que enseñe cuando baila, pero en la primera parte la credibilidad de su personaje puede pasar, ¿pero en qué mente calenturienta puede caber que una mujer que, como mucho representa entre 35 y 40 años, es la madre de tres chavales que representan bastante más de 20? En la versión original de la novela, una novela argentina, en la segunda parte los niños tienen 6 o 7 años, lo que no fuerza tanto la credulidad del espectador, aunque también hay que decir que en esa novela tampoco acertaron mucho con la elección de la protagonista, ya que la actriz, Susu Pecoraro, tiene más la pinta de intelectual que de corista.

El mismo error se comete en la novela “El derecho de nacer”, donde a Kate del Castillo le toca el papelón de hacer de madre de un chico que no debe tener ni 5 años menos que ella, aunque en esta novela el despropósito no se limitaba a la diferencia de edad entre los supuestos madre e hijo, sino que se extendía a la elección de la pareja masculina de Kate, Saúl Lisazo. Entre ambos existe una evidente diferencia de edad, que en vez de ser asumida con naturalidad en el guión, los productores se empeñaron en ocultar a toda costa. En el principio, Kate figura una adolescente en edad escolar y Saúl el papel de un muchacho, de poco más de 20 años, edad que el actor había rebasado hacía tiempo, pero los encargados de la caracterización debieron creer que bastaba con que le tiñeran un poco el pelo y le pusieran unas patillas “setenteras” con el efecto de que las dichosas patillas le hacían parecer un cruce entre Antonio Molina y un salteador de caminos.

En la segunda parte, o quizá en la tercera, porque era una novela interminable, Kate era una mujer de mediana edad, monja para más INRI, que es la madre de un chico que incluso ha terminado la carrera de medicina…¡todo esto con una edad real de unos 25 años!¡qué barbaridad, qué forma de aprovechar el tiempo la de esta chica! ¿Será que mientras Alberto Limonta estudiaba medicina habían metido a Kate en una cápsula de tiempo?

Errores de casting o malas elecciones de actores para los papeles hay muchos, como por ejemplo Arturo Peniche, haciendo de hijo de familia en “La Intrusa”, con una edad absolutamente inapropiada, que en vez de hacerle aparecer como un hijo malcriado te hace pensar que es un inútil total, un bueno para nada sin remedio, ¡un cuarentón viviendo todavía del cuento!, o la elección de René Strickler para el papel de Felipe, en Ramona, porque no da para nada el papel de héroe apasionado y sufridor, vamos, que no te lo crees haciendo de héroe consumido por una pasión prohibida.

No decimos nada de los diversos papeles de Gabriela Spanic para Televisa, porque en realidad ella entera es un error de casting y no podemos imaginar ningún papel para el que sí que pueda ser adecuada, o de Juan Soler, en el mismo caso.

Y para no quedarnos sólo en Televisa, también podemos citar los que comete Tepuy, uno de ellos bien reciente, al contratar a Christian Meier para hacer de Santos, en “La Tormenta”, un papel de hombre bastante rudimentario y primitivo, “al estilo Juan Reyes”, que no le pega nada al refinado y “pijo” Christian, por otra parte un buen actor y guapo de morirse, o también el actor que hacía de Sacrificios en “Te voy a enseñar a querer”, un actor muy simpático y gracioso, pero que ni por el forro te crees que fuera un joven atractivo y pintón capaz de ligarse a las tres hermanas Ángeles Vivas.

Estas inconsistencias son divertidas, pero en general contribuyen a devaluar el género entre sus incontables detractores. Todos los amantes del mismo les pedimos a las cadenas, que se esfuercen un poco más en no dar armas al enemigo…

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Comments

  1. no etoy de acuerdo con lo de gaby spanic CREO KE ES UNA ACTRIZ MAGUSTRAL

  2. alejandra dice:

    ivo gabriela spanic es igual de buena que tu ortografia.

  3. Anónimo dice:

    sobre salome decir que es remake de colorina de 1980 con lucia mendez a no ser que la que decis argentina sea anterior a esa fecha colorina es la original donde los hijos tambien son mayores y el que hace de hijo verdadero es un año mayor que lucia mendez

  4. claudia dice:

    Bueno, es cierto ese detallecito de que la diferencia de edad entre Salomé y sus hijos es de alrededor de unos cinco años; y en el caso de Marimar y su hijo nandito que basicamnete tenían la misma edad madre e hijo.Y bueno ni que decir de RBD que todos están por pedir la jubilación y pueden ser los directores del colegio mas que hacer de estudiantes quinceañeros.
    POR FAVOR QUIÉN SE LAS CREE!!!!:)

  5. rebeca dice:

    lo de COLORINA es cierto es la copia de una telenovela argentina de los años 70s,colorina es de 1980.por esa epoca los mexiacanos comenzaron su “copiete”de telenovelas argentinas,peruans y chilenas,pero como tenian y tienen mas dinero para produccion y venta a novela internacional no se sabia ,hasta los ultimos años ke gracias a la tecnologia (internet) se descubrio el engaño en la ke nos tuvieron por mas de 30 años.

  6. a mí en verdd no me gustó para nada salomé… la estaba viendo hace poco y la tuve q dejar, m parecía larga y sin gracia… edith es tremeda actriz, no sé xq la pusieron en esa novela, además tmpoco le veia químik cn guy

  7. Mihaela Visan dice:

    Yo creo que Juan Soler no es nada “un error de casting”, sino un tremendo actor y tambien el mas hermoso actor que se puede ver en la pantalla en todo el mundo latino y no sólo allí.
    Juan logra transmitir muy bien las emociones del personaje que el interpreta, cada vez con muchisima elegancia.
    Juan Soler es capaz de ganar una gran audiencia para cualquier novela en que el esta actuando. Porque el es el galan perfecto, un muy buen actor, muy carismatico, muy guapo, y las muy pequeñas imperfecciones de el lo hacen aun más creíble como actor y, por supuesto, mas amado por millones de personas en todo el mundo. Es imposible no darse cuenta de su encanto y su talento! Felicidades, Juan Soler!

  8. La Colorina no argentina es Chilena.

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