Crisis de vocaciones

Las vocaciones religiosas supuestamente están en crisis. Ya casi nadie tiene el espíritu, ni el cuerpo, para los rigores que exigen la vida sacerdotal o monástica en la Iglesia católica. ¿Por qué, entonces, en las telenovelas, sobre todo mexicanas, siguen saliendo tantísimos curas y monjas? A juzgar por las telenovelas, deberíamos encontrar por la calle cientos de curas por metro cuadrado, vamos, que tocaríamos casi a uno para cada uno. ¡Qué mono, podríamos intercambiar nuestros curas y monjas como si fueran cromos!

Es difícil encontrar una telenovela de Televisa en la que no salga por lo menos un sacerdote. Las monjas no, las monjas suelen aparecer en grupo o en racimos. Y todos van vestidos como mandan los cánones (que de ahí viene la palabra), con sotana, hábito, toca…todas ellas tan monas, con su camisita y su canesú. Pero oigan, yo he estado en México y, sin perjuicio de la religiosidad de la gente, que no se les nota en la cara, tampoco se ven tantos curas, ni que fueran hormigas. Más o menos como aquí, que ver uno con disfraz empieza a ser una rareza.

¿A qué viene entonces tal densidad demográfica “curil” y “monjil”? Pues suponemos que, en parte a que, como decimos siempre y no vamos a volverlo a explicar aquí, que esto ya cansa, a que las telenovelas son refritos y a que, claro está, son refritos sin actualizar ni adaptar a las nuevas inquietudes ni tendencias de la sociedad. Hace 50 y 60 años los curas eran, como decimos aquí, el perejil de todas las salsas, y como dicen allí, el ajonjolí de todos los moles y parece que algunos productores no se han dado cuenta de que la situación ya cambió. Incluso admitiendo que la sociedad mexicana sea más religiosa y tradicional que la española, lo que no sería difícil, la crisis de vocaciones es global, y no circunscrita únicamente a España.

Hay otras circunstancias que también influyen en el hecho de que los guiones incluyan tantos religiosos. Para empezar, eso de tener un cura es muy lucido en un guión, tienen un porte como muy teatral, con la sotana y el alzacuellos. ¿Y las monjas? ¡las monjas es que son utilísimas para acentuar el carácter inocente de nuestras protagonistas! Haber estudiado o haberse criado con las monjitas es en las telenovelas una garantía de la virginidad de nuestras “chicas”. Eso sin contar con que, si el personaje es cura o monja, los diálogos se simplifican mucho, porque se pueden meter (entrometer) en lo que les dé la gana sin que los que los escuchan reaccionen normalmente, o sea, enviándolos a la porra. Ahí tienes a los religiosos haciendo y diciendo lo que les parece y los protagonistas se quedan como si tal cosa, como pasmarotes. Un ahorro de trabajo importante.

Pero lo más importante a efectos de la participación de estas personas, es que la religión, la culpa, el remordimiento, los límites y las convenciones impuestos por la religión dan muchísimo juego en una telenovela o en cualquier melodrama. Tanto como elemento que produce una considerable dosis de dolor a nuestros protagonistas, que cuanto más sufran más nos gusta, como también como obstáculo insalvable que los mantiene separados durante capítulos y capítulos.

Pero los curas (seamos respetuosos, sacerdotes) no sólo son personajes de los que coloquialmente podríamos llamar “molestos” (en el sentido que molestan a la felicidad de los protagonistas, no se me alebresten), sino que a veces son protagonistas o personajes dramáticos en sí mismos. Las monjas no, las monjas nunca pintan nada de nada y sólo son personajes pintorescos. Con la única excepción de la madre superiora de “Alguna vez tendremos alas“, suelen ser personajes cómicos, viejas o jóvenes, cuya única aportación es ser bastante ñoñas, pero eso sí, muy pizpiretas.

Volviendo a los curas, en las telenovelas tenemos curas para todos los gustos, curas que son como padres adoptivos de sus feligreses, curas reconcomidos por las dudas o por las tentaciones para pecar, o también curas que ya han pecado y ahora están arrepentidísimos y penando sus pecados, como Santiago en “Pasión”, curas viejísimos que no dan una, como el de “La Tormenta” y curas igualmente viejos pero sabios como el maestro del pequeño saltamontes, curas jóvenes y dinámicos, como el de “Te Voy a Enseñar a Querer” (que también era cura en “La Tormenta” ¿no?, a lo mejor me he hecho un lío). Curas cómicos como los de “Rayito de Luz” y curas trágicos, curas simpáticos y curas antipáticos, como en “Yago“, curas que sufren tentaciones, como en “Cristal” y “el Privilegio de Amar” y curas que las provocan, como Cristóbal en “Alborada“o Pablo en “Milagros“…y ¡hasta curas que no son curas! (estas son mis favoritas) como en “Padre coraje” o “Milagros de Amor”.

Personalmente, quitando los falsos curas, que daban un juego bárbaro, la omnipresencia de religiosos preconciliares, con todos los típicos tópicos me resulta un poco cansina, con esas ideas en su mayoría trasnochadas, como las películas de folklóricas de la España de los años 40 y 50 en las que parecía que no podías ser español sin bailar sevillanas ni decir ¡cucha! o ¡mi arrrrma! o ¿cómo me la maravillaría yo? cada dos segundos. Un olor a naftalina y a rancio que atufa. Cada vez que en una telenovela vuelve a salir uno de esos curas de comic, de esos “de los de antes”, los ojos se me ponen en blanco y se me giran hacia el occipital…¡pero otra veeez?

De los curas-curas, (para distinguirlos de los que sólo van disfrazados), quitando a Juan Pablo Shuck, cuyos personajes sólo me gustaban porque el tipo está bueno (o sea, me importaba un higo si el curita era bueno o no, lo importante es que estaba bueno), el único personaje que me ha gustado es el de Anselmo en “Ladrón de Corazones“, una persona normal, con dudas, con fallos, con comprensión de las debilidades ajenas, porque como dicen cuando se habla de los valientes, una persona valiente no es la que no tiene miedo, sino la que sí lo tiene y lo vence. El padre Anselmo era un personaje estupendo, pero fíjense, el tío no juzgaba ni daba la lata ni soltaba rollos moralizantes, sino que predicaba con el ejemplo, y ¡qué maravilla! dejaba vivir a la gente ya que se daba cuenta de que la moral y la religión no van necesariamente unidas.

Ya que nos van a meter curas en las telenovelas sí o sí (salvo que ocurra un milagro, tema que viene muy a cuento), ¿por qué no se fijan más en este modelo y se dejan de esos curitas mezcla de Torquemada y Sor Citroén?

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Comments

  1. lo extrano es que los sacerdotes en las novelas son solo entrometidos, atienden solo los problemas de un personaje (a protagonista) y se olvida de todos sus quehaceres, se la pasa todo el dia en casa de la prota donde es muy bien recibido tomando cafe y chismeando.

    Mas recuurente es el sacerdote con ansias de pecar.. si es interpretado por un actor joven desde el capitulo 1, minuto 1 sabemos que pecara.

    Una de las monjas mas graciosas que he visto fue en la novela TRAPOS INTIMOS de Valentina Parraga, era realizado por Crisol Carabal y era infinitamente ingenua y para rematar la colocaron Gocha (para quienes no saben, aqui en Venezuela se dice que los gochos son algo ingenuos y casi tontos, los gochos se le llama a los que nacieron en la region andina)era muy comica en todo… hasta en su primera vez que solo veia el techo y pensaba en las telaranas y que aburrido era el placer carnal.

  2. yo lo que digo en las telenovelas a que hora tienen los padres y las monjas tanto tiempo de ser tan metiches en los problemas de los demas que no tienen enfermos y pobres que ayudar? A que hora dan misa? A que hora prdican y ayuidan a la comunidad? en las telenovelas se abusa de dos cosas de la amnesia y de el secreto de confesion. Que risa!!!!!!!!!!!!

    jajajaja

  3. Hola, la nota y la opinion son interesantes y dignas de atencion, pero, a miparecer, tefaltaron dos curas que , para mi son buenissmos. Y son:
    El Padre Tomas del Zorro (Jorge Cao) – un sacerdote sabio, firme en su fe, tranquilo, cabeza de la organizacion “caballeros de La Espina Rota”, un escelente espadachin, tutor del Zorro. El siempre estaba al tanto de todo y siempre hablaba sin tapujos, sea con quien sea.
    El Padre Juan (aka Cristobal Gamboa) en “En nombre del amor”(Arturo Peniche). Un cura bondados yd evoto, que lleva una tormenta dentro. Esta perturbado por un viejo amor y unos tristes recuerdos)Excelentes traabajos de los 2 actores y 2 personajes que no se olvidaran.
    Estoy de acuerdo contigo en cuanto a las monjas de “Alguna vez tendremos alas” se tratase. Pero, si mal no recuerdo, en esa novela tambien habia monjas bastante comicas.

  4. Facundo Arana es uno de los pocos curas que me han gustado, aunque viendo la novela pense “es imposible que un hombre como este pudiera ser cura en la realidad, es demasiado guapo para que se perdiera de esa forma”, viendo a Facundo era normal que la protagonista y su hermana se pirraran por sus huesos y quien no?

  5. De acuerdo en casi el 100%, tanto del artículo como de los comentarios, una novela que han pasado hace poco en España y que para mi era el ejemplo de BODRIO, Amor comprado, también salían monjas, que lo único que provocaban era hacerse de cualquier otra religión, claro que como no pude acabar de ver semejante engendro, no sé si al final cambian, o siguen en la línea. Otro BODRIO con monjas, Marina, ¡Señor, que cruz!.

  6. yo creo que tambien es interesante el caso de personajes que quieren ser curas pero por amor no llegan a serlo como era el personaje de luciando d,alssandro en estrambotica anastacia

  7. tambien maritza rodriguez en la revancha

  8. En cuanto a los curas que no los son, quiero recordar dos telenovelas en las que tal situación ha sido determinante en las respectivas tramas:1: “El Confesor” novela colombiana de los años 80, protagonizada por César Mora, cuyo tema y forma de mostrarlo es extrañamente parecida a una novela de RCN, hecha muchos años después : “Milagros de Amor”. POr otra parte tenemos un personaje secundario que gracias a la excelente interpretación del actor que lo encargaba, adquirió ribetes protagónicos. Se trata del personaje Cruz de Jesús Gamboa, interpretado por AROLDO BETANCOURT, en la recordada telenovela “KA INA”, un drama enmarcado en la selva amazónica de la pluma de César Miguel Rondón y producida pòr Venevisión en 1995. El cura llegaba a un pueblo olvidado en la selva después de heber huido de prisión; entonces se topa con un cura moribundo y usurpa su identidad. Y en cuanto a curas atormentados por sus pasiones, recuerdo las telenovelas “TORMENTO” ( RCTV) con Jean Carlos Simancas , a finales de los años 70, y la colombiana “Sangre de Lobos” ( Producciones Jes, 1992) con Edmundo Troya. Cabe destacar que los personajes de curas han sido explotados literariamente en varios casos; en Rusia, Tolstoi escribió “El Padre Sergio” mientras que Dostoievsky incluyó los dramas de unos religiosos (Alioscha y Zózimo en la agrupación religiosa denominada los “Starets”) en “LOS HERMANOS KARAMAZOV”. Amén de los valiosos ejemplos de la literatura y el cine mundial. Sólo como ejemplo: El Pájaro Espino, Yo, Confieso ( con Montgomery Clift), Actos Privados, etc. Valdría la pena escribir un poco sobre la influencia del cine en las telenovelas…ahí les dejo mi humilde inquietud. Hasta pronto y gracias.

  9. a JOSE ANGEL LLAMAS EN la telenovela TENTACIONES DE TV AZTECA hace algunos años

  10. Yuko tienes toda la razón ahora recuerdo a Aroldo Betancourt en Ka Ina, y es que claro ese actor es para mi, de lo mejorcito que tiene Venezuela, también otra novela venezolana que no me gustó, los protagonistas no pegaban ni con cola, pero había una pareja secundaria que seguro sabes el nombre del actor, ella es Crisol Carabal, es Aunque mal paguen, aquí en España la levantaron de la programación y no se como acabó, pero la tensión y la química que había entre esos dos actores era lo mejor de la novela.

  11. mayte el actor se llama RANDY PINANGO.

    y la pareja destaco tanto que parecian los portagonistas.

    Una trama similar tuvo Crisol Carabal en Pura Sangre (1994 de RCTV) se enamoraba de Vicente Tepedio, hijo de la familia rival y para colmo, sacerdote.

  12. Barbarita dice:

    Lo que este artículo no aborda, o aborda sólo de refilón, es la continua presencia de la religión en la vida de todo el mundo en las telenovelas, no sólo con la presencia continua de curas y monjas, sino escenas de protagonistas rogándole a la “virgencita” de Guadalupe, del Carmen, del Cobre, de Chiquinquirá o de todos los santos. En todas las telenovelas hay una escena digna de Marcelino, Pan y Vino con la prota llorando con el rostro iluminado de luz celestial.
    No niego que la religión sea algo muy importante para mucha gente, pero culturalmente hablando eso de ir hablando del panteón celestial ya no se lleva, sin contar con que tantos golpes de pecho son hipócritas y artificiales, porque en las telenovelas ráramente se trata de una presentación serena y edificante de la fe, sino únicamente de los rituales más superficiales y folklóricos.

  13. loveclois dice:

    Creo que estan viendo la cosa desde el punto de vista europeo , en latinomaerica, la religión forma una partee muy importante , con lo cuál es lógicoque haya elementos de la misma, en contraposicion de Europa en donde la gente cada día esta más alejada de la misma ya que no cree . Pero debo decir que me parece bien que los protagonistas y secundarios tengan espiritualidad, pero como bien apunta el artículo, los curas y monjas que nos retratan siempre son unos esteriotipos, se ven gente amargada, cerrada en vez de mostrar otra clase de religiosos, que estan contentos de esa vocacion porque se estan dando a Dios y sus hermanos.
    Pero es verdad, por muy progre que sea el cura , tiene que seguir perpetuando una idea, una institucion que ha tenido poder durante mucho tiempo y lo sigue teniendo ( como practicante, me han tocado curas muy liberales, pero que dentro del mismo discurso me soltaba cada cosa!! ja,ja).

    En fin que el tema de los curas y monjas en las novelas me gustan, pero tienen que estar de acorde a la historia, porque muchas veces meten a los curas en producciones, que no los necesitan.

    Excelente comentario

  14. A mi no me molesta para nada que aparezcan curas en las novelas, pero si me molesta muchisimo la excesiva religiosidad en novelas tales como Cristal, Mi amada Beatriz,… hay que cosa más aburrida!!

    Hoy en día hay mucha menos fe que en las telenovelas, eso esta claro, pero sigue habiendo su cura en cada parroquia. En mi pueblo por ejemplo hay un cura, bueno huvo al menos tres o cuatro que yo recuerde. Porque cada año vamos a la profesión y esas cosas, pero yo al cura le conozco de vista y gracias.

  15. A mi me gustaron mucho los curas falsos Facu en Padre Coraje y Cruz de Jesús en Kaina. Excelentes los dos!!

    También es lógico que aparezcan curas en las novelas de época como en Amor Sagrado, o en novelas situadas en pueblos como Cadenas de amargura. Pero no me gusta mucho que sean personajes pesados que se intrometan en la vida de los demás. Para mi el mejor cura fue el de Rolando Rivas Taxista porque aparece solamente cuando se lo necesita, y es el protagonista quien lo busca para que lo casé, para que le de consuelo y le aconseje.

  16. ojo tv.com dice:

    El confesor ,fue una telenovela de colombiana de television grabada, con la unidad movil de pronteve, direccion tecnica gustavo Amezquita A, en lo anos 80 esta produccion fue producida en un pueblito cerca a la capital colombiana toda en exteriores, protagonizada por Cesar Mora, con libretos de Fernan Martinez ,y la direccion de pepe sanchez, productor Malcon Aponte. esta telenovela es una de las que a producido colombiana de television fuera de Amar y Vivir con buena calidad para exportar.

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